Hatebreed – The Divinity Of Purpose [2013]

Hatebreed

The Divinity of Purpuse es el nuevo trabajo de Hatebreed, publicado el 29 de enero de este año. Y como se podía esperar, los titanes del metallic hardcore no han defraudado ni lo más mínimo. Vuelven con más fuerza que nunca, tras casi cuatro años desde su anterior álbum y habiéndose recorrido el mundo con numerosas giras, incluyendo su aparición en el pasado Resurrection Fest.

A lo largo de los años han ido desarrollando un estilo muy personal e inconfundible, hasta tal punto que ya sabes lo que te vas a encontrar. Un nuevo disco de estos americanos es una apuesta segura si te gustan los breakdowns, los estribillos memorables y los riffs cañeros acompañados de una batería hardcoreta.

TDOP

“Put It To The Torch” es el primer single del disco y a decir verdad, la primera vez que lo escuché me dejó algo frío. Sin embargo, al escucharla con el resto de canciones, la verdad es que gana bastante. Es toda una declaración de intenciones, un tema corto, directo y agresivo. Una fantástica manera de empezar un álbum.

En cambio, “Honor Never Dies” sí que me llamó la atención desde la primera escucha. Tiene un estilo ligeramente diferente del que nos han estado ofreciendo Hatebreed en sus últimos álbumes. De hecho, podría encajar perfectamente en su debut Satisfaction Is the Death of Desire o incluso en Perseverance, ya que recupera esas influencias de la vieja escuela. La letra, que además posee una enorme carga emocional, es un tributo al abuelo del vocalista Jamie Jasta y a todos los “héroes” que han caído defendiendo a los Estados Unidos.

El siguiente corte, “Own Your World”, es pura motivación. Uno de esos temas que ganan mucho en directo con la participación del público. Cada vez que lo escucho, me viene a la mente la imagen de un concierto y toda la gente gritando “Fists up! Head high! We own the fucking world tonight!”.

Si ya habéis escuchado a la banda con anterioridad, seguramente os habréis dado cuenta de la cantidad de influencias que tienen. Por supuesto, no sólo grupos de hardcore, ya que siempre se han declarado fans de Slayer y Machine Head. Desde luego, en “The Language” es donde podemos ver más claramente sus influencias metaleras, con un riff realmente thrasher e incluso se han atrevido con un solo de guitarra al estilo Kerry King.

En “Before The Fight Ends You” y sobre todo, en “Indivisible”, pasamos del thrash a un sonido mucho más crossover y punk old-school. Dos temas veloces, directos y con muchísima caña, que por momentos consiguen recordar un poco a Agnostic Front y Suicidal Tendencies en sus mejores tiempos.

El metal vuelve al disco con el tema “Dead Man Breathing”, en el que de nuevo hacen gala de su interminable repertorio de breakdowns machacones, que harán que te dejes el cuello al escucharlos. En el siguiente corte, “The Divinity Of Purpose”, bajan bastante la intensidad. Yo diría que ésta es probablemente la canción más distinta de todas las que he escuchado aquí.

Pero en la recta final del álbum aun hay cabida para dos nuevos temazos, en este caso, con un estilo algo más actual (no sé porqué, a mí me ha venido a la mente Parkway Drive). Y me refiero a la pegadiza “Nothing Scars Me” y a “Bitter Truth”. No descarto que alguna de ellas sea publicada próximamente como single. Por último, el cierre lo ponen “Boundless (Time To Murder It)” y “Idolized and Vilified”. Para mí, los dos temas que han pasado más desapercividos.

Es cierto que cuatro años sin publicar discos podrían parecer muchos. Pero cuando tienes un estilo tan personal como el de Hatebreed, en el que no se suelen introducir demasiados cambios, no es una mala idea hacer un pequeño parón para asegurarte de que tus nuevas canciones siguen manteniendo la frescura. Para mí, esa ha sido la clave de este gran disco. 8/10

Mis temas favoritos: “Honor Never Dies”, “Own Your World” y “Nothing Scars Me”.

Recomendado si te gusta: Biohazard, Slayer, Parkway Drive y Earth Crisis.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *