Bullet for My Valentine – Temper Temper [2013]

Bullet_0

Hubo un tiempo en el que Bullet for My Valentine era uno de mis grupos favoritos. De hecho, junto con Trivium fueron los que hicieron que me interesara por este estilo de música y no por otro. Por lo tanto, por muy mal que lo hagan, siempre les tendré un cariño especial a sus primeros álbumes, The Poison y sobre todo Scream Aim Fire, que para mí es su mejor obra.

Pero mientras escuchaba Temper Temper he tenido una especie de «deja vu». ¿Recordáis los años 90, cuando Metallica y Megadeth decidieron jugar a ver quién salía más en la MTV? Los mismos que 10 años antes habían inventado el thrash metal, se convirtieron en dos grupos de hard rock comercial y sacaron los peores álbumes de sus respectivas carreras, a costa de ganar unos cuantos fans.

Supongo que yo no he querido darme cuenta y por ello, aun tenía esperanzas de que lo nuevo de los galeses no defraudara demasiado. Pero como veréis, y muy a mi pesar, este álbum no hay por donde agarrarlo. No consigo entender cómo Matt Tuck y compañía han podido sacar un trabajo tan poco inspirado.

BFMV - temper temper

El álbum comienza con “Breaking Point” y el típico grito “yeah!” de Matt (sí, el mismo que en «Begging For Mercy», «Take It Out On Me» y «Alone»). Por desgracia, la falta de originalidad no se queda ahí, sino que encontraremos muchos más casos conforme avanza el disco. Por ejemplo, el riff principal es sospechosamente similar al de «The Last Fight», pero con un tempo ligeramente inferior. Pese a todo esto, el tema no es ni mucho menos lo peor que encontraremos aquí, probablemente es de lo mejor.

El inicio de “Truth Hurts”, en cambio, sí me parece bastante destacable. Yo diría que es uno de los pocos riffs que me han llamado la atención en todo el álbum. Por lo demás, la canción es bastante discreta; no tiene ni siquiera solo de guitarra. Éste ha sido sustituido por unos “gemidos” en plan Muse, con la única diferencia de que por mucho que se esfuerce, el vocalista no tiene la voz de Matt Bellamy.

El tercer tema es el archiconocido “Temper Temper”. Sobran las palabras, sólo tenéis que ver los comentarios de la gente en YouTube. Lo único que diré es que tampoco es el peor tema del álbum. Ese título se lo lleva “P.O.W.”, en el cual una vez más se han vuelto a autoplagiar, ya que tanto las voces en el estribillo como la batería suenan muy similares a “All These Things I Hate”.

El momento pasteloso del disco llega con “Dirty Little Secret”. Un medio tiempo bastante aburrido, que recuerda un poco a “Bittersweet Memories”. Como veis, es como si hubiesen elegido el peor material de sus anteriores trabajos y decidiesen sacar un álbum con esos ingredientes. Con “Leech” mejora un poco la cosa e incluso recupera la velocidad de antaño en algunos momentos.

Llegados a este punto, es posible que muchos ya hayáis decidido dejar de escuchar el álbum. En ese caso, os habríais perdido el mejor tema, con muchísima diferencia, “Dead To The World”. Una power ballad estilo años 80 (probablemente inspirada en «Welcome Home» de Metallica) con un brutal cambio de ritmo a media canción, tres fantásticos solos de guitarra y una letra cargada de sentimiento. Tiene dos partes claramente diferenciadas, la primera lenta y melódica; y la segunda, bastante más rápida y con algunos momentos bastante heavies.

A continuación tenemos a “Riot”, segundo single del disco y tan polémico como el primero. En mi opinión, gana con cada escucha, aunque no sea más que un tema comercial que seguramente ha sido hecho para sonar en las radios americanas.

“Saints & Sinners” aunque sigue la línea del disco, para mí es de lo mejor que hay en él. Es pegadizo, tiene unos riffs bastante aceptables y un solo bastante bueno también. Viendo lo poco que hay para escoger, yo no dudaría en sacarlo como próximo single.

Llegamos a la mayor tomadura de pelo que ha cometido Bullet en toda su carrera y esa no es otra que “Tears Don’t Fall (Part 2)”. Aquí no es que hayan plagiado una parte de la canción, es que han tomado la original y se han limitado a cambiar cuatro notas, esperando que el oyente sea subnormal y no se dé cuenta. Empezando por ese “let’s go again” que grita Matt Tuck al inicio y siguiendo por cualquier riff o estructura, todo suena prácticamente idéntico al tema de The Poison. Y eso por no hablar de la letra, que parece escrita por un niño de 5 años.

Por último, “Livin’ Life (On the Edge of a Knife)” es el tema que pone cierre al disco. Si os estáis preguntando si la letra es tan estúpida como el título, la respuesta es sí. Pero eso ya es una constante en todo el álbum. Dice cosas tan predecibles, que te da la impresión de que podrías adivinar cuál será la siguiente frase sin necesidad de escucharla.

No cabe duda de que estamos ante un álbum que no pasará a la historia de la música. Es más, dudo que muchos nos acordemos de él a finales de año. Yo solo espero que se den cuenta de que tienen demasiado talento para desperdiciarlo haciendo rock comercial y carente de originalidad. Eso que se lo dejen a Black Veil Brides o Nickelback. En fin, creo que mi puntuación es bastante generosa para un álbum tan flojo. 4/10

Mis temas favoritos: «Dead To The World», «Saints & Sinners» y «Breaking Point».

Recomendado si te gusta: Lady Gaga

13 comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *